(este post está escrito en plural porque aunque sea yo la embarazada la cosa es de ambos, mia y de Azul o sea, yo me llevo la parte física pero todo todito lo demás es compartido… como tan egoísta)
Nos enteramos hace justo un mes, aunque en mi interior yo lo sabía desde antes, incluso antes del atraso. Por eso, el día que me hice el test ni me apuré en mirarlo, porque sabía lo que iba a salir. Igual salí corriendo donde Azul y le grité “vas a ser papá!!!!”. Teníamos ganas de contarle a todo el mundo, pero nos prometimos esperar al médico. Después de ir, había que esperar la eco, pero el pobre Azul no aguantó y le contó a “los más cercanos”. Yo que soy mala en esas cosas me mordí la lengua y sólo le conté a mis hermanas y un par de amigas, es que la idea de contar y que después no fuera me desanimaba completamente...
Pero ya pasó. Ya sabemos que estás ahí, creciendo. Y estamos tranquilos, felices a mas no poder y tratando de cuidarnos al máximo para que crezcas sanito y feliz. Yo yo aprovechando como todos me regalonean: Azul, mi familia, mis amigos y hasta mis compañeros de pega.
Y me río más que nunca leyendo a Claudia, porque entiendo todito lo que le pasa. Porque estoy en la misma. La fiesta hormonal le llaman: ya no puedo andar en micro porque me muero del mareo, me dan nauseas, tengo un olfato realmente privilegiado, estoy llena de espinillas y me canso hasta de subir escaleras.
Sigo haciendo kung fu pero no soy ni la sombra de mi misma. Me olvidé del campeonato de mayo, de entrenar doble jornada, de mis calugas conseguidas con tanto esfuerzo, de la operación a la cadera que estaba en carpeta, de mi secreta idea de ir a Europa a ver a mi amiga, de la cervecita del viernes, del ceviche y la ida a Fantasilandia a subirse a todos los juegos posibles.
Pero no me importa.
Nada me importa cuando recuerdo el sonido de tu corazoncito, ese “tutum tutum tutum” sobrecogedor, que nos confirmó que estás ahí, con tus escasos 1,8 cm y toda una vida por delante...
2 comentarios:
¡Que gueno! De hecho no sabía si felicitarte en facebook por lo piola que una lo mantiene al principio.
Ojalá no te pongas paranoica con el miedo como yo, aunque a varias nos pasa, imaginarnos puras estupideces por la novedad.
A esperar las 12 semanas que una se comienza a sentir tan bien que hasta se olvida que lleva al hijo adentro. Es increíble el cambio.
Muchos saludos.
felicitaciones!!! qué bella noticia y qué nervioso/feliz todo.
mucha suerte para los dos o más bien, para los tres.
Publicar un comentario