lunes, mayo 24, 2010

Regateo

El otro vi a Don Francisco en la tele ufanandose de ser un excelente regateador y como últimamente me pasa muy a menudo, me pregunté si yo podría decir lo mismo. La respuesta fue tajante e inmediata. Jamás.

Soy un desastre a la hora de regatear. Lo tengo tan asumido que cada vez que hay que comprar algo que tenga la posibilidad de modificar su precio ante una negociación le pido a mi hombre que lo haga porque a mi capaz que me lo vendan hasta mas caro que el precio “oficial”. Y es que simplemente no sé como hacerlo, Cuando trato de hacerme la canchera y tirar una frase ganadora de las que he visto, recibo una respuesta negativa que suena tan contundente que me quedo muda y termino pagando lo que me piden, o como gran cosa me voy sin comprar.

Creo que mi problema tiene que ver con la capacidad de negociar y hacerse la interesante, no sé poner “cara de póker” y estirar el chicle hasta que la contraparte ceda. Y como eso funciona en la feria, el persa, el taxi y hasta el presupuesto de la clínica, yo soy de las que termina pagando el precio de lista.

lunes, mayo 10, 2010

Soy mamá

A propósito del dia de la madre, me puse a pensar sobre lo que significa esa frase. Y suena fuerte, muy fuerte. Cada vez que lo digo me suena extraño, como si me hubiera cambiado el nombre o algo así. Y es no soy de las que soñaron desde pequeñas con un bebé en brazos, tener hijos era algo lejano, hermoso pero lejano y que quizás llegaría a mi vida cuando “fuera grande”.

Y ahora soy mamá, me dicen “señora” en la calle, hablo con otras mamás sobre papillas, recibo flores en mayo, tengo siempre pañuelos en la cartera y salto de la cama ante el menor quejido de mi enano. Y estoy feliz.

A propósito de las buenas y las malas madres, yo quiero ser una buena mamá. Pero para mí una buena mamá es una mujer sana y feliz que tiene hijos sanos y felices. No estoy de acuerdo en que alguien que quiera ir a depilarse sea una mala mamá, quizás es peor la que llena de dulces al hijo para que no llore. Prefiero una mamá que no te ayuda en las tareas a una que no te permite sociabilizar con otros niños. No quiero ser una mujer amargada que les saca en cara a los hijos los sacrificios que hizo para criarlos ni tampoco una mamá lejana e indolente a la que las nanas le criaron los hijos para que a ella no se le cayeran las pechugas.

Y sigo con mis ideas y divagaciones mientras mi enano me espera para su papa y me repito a mi misma “Soy mamá”