Definitivamente eso de la relatividad y el tiempo es real. Me he consumido esta semana mientras las horas se niegan a pasar, y yo sentada en mi puesto esperando una llamada que no suena, un correo que no llega, una sorpresa de cualquier tipo que me saque de la abulia y la angustia. Cualquier señal de vida, que me indique que leiste lo que escribí…
Es extraño todas las cosas que han pasado en tan poco tiempo, hasta la semana pasada viví en un torbellino… mi cliente el banco me ofrece pega pa q deje RMD, Cabra chica parte lejos, no hay viaje a la isla con Azul porque no hay plata, hay que buscar alguien que viva con nosotros, Azul insiste en el proyecto de convivir, RMD: “te vas del banco”, Chiloé es el destino de las vacaciones, me tengo q hacer cargo del arriendo y decidir AHORA, Crisis con Azul, RMD: “te quedas en el banco”, ¿Cómo dejar a John ritter botado?, pelea entre RMD y el banco, Cabra chica será madre!!, la partida, la casa mas vacía, crisis existencial y más crisis con Azul y todo se va a negro.
De repente… la calma. Pero no es esa calma de “Ok, todo pasó”. Es como el ojo del huracán, una calma tensa, esperando lo que viene, el próximo impacto. Por estos días he vuelto a vivir sola, como en los viejos tiempos de Guayaquil. Totalmente sola, porque John Ritter anda en el litoral y no precisamente de vacaciones. Sólo mi fiel Pita me acompaña, aunque estoy segura que si fuera por ella ya habría huido de su casa de vidrio.
Recorro la casa, llorando, porque es lo único que hago últimamente, y me extrañan los espacios vacíos o reacomodados. Es cierto, siempre supimos que había cosas que no eran nuestras y que lo más lógico es que junto con Cabra chica se irían sus enseres tb, pero no deja de ser algo violento que no me haya despedido de Eloisa, que en medio de una velada de despedida los comensales se repartan el mobiliario y llegue gente que no conoces a llevarse parte de tu casa, aunque sean de ellos las cosas.
Y mientras me doy vueltas en esto, la semana pasa sin apuro, dilatando los dias antes de mis vacaciones.
Ufff… Vacaciones