Nada como un fin de semana largo!!! Me fui a los molles el fin de semana con Azul. A última hora del viernes arrendamos una cabaña rogando que se pareciera a la de la foto y que no nos cagaran con la plata que depositamos para pagarla… Al final salió todo Ok. La cabaña era very nice, justo lo que queríamos. Tenía un living-comedor-cocina, una pieza enana y un baño, tele (sin cable), refrigerador, calefont y cocina. Quedaba cerca del Puquén y aprovechamos de pasar a Pichicuy y La Ballena. Súper. El mar estaba precioso, no hacia demasiado frío, poca gente y esa increíble sensación de llenar los pulmones de aire limpio y nuevo.
La lata es que tanta cosa linda y energizante se extraña aún más cuando llego a la pega. Estoy cayendo en la cuenta de que esta sala en la que estoy trabajando es un verdadero antro del resfrío: 4 personas, lleno de cajas con computadores, y lo peor… SIN VENTILACIÓN!! Pero somos una sala internacional pos oye: un coreano, un mexicano, una niña de valpo y yo, más los españoles que cada tanto aparecen pa echar la talla, invitarnos a almorzar o revisar la pega del mexicano. El resultado? Desde hace 1 semana que hay uno permanentemente resfriado, que propaga sus bichos al resto para que justo cuando se esté mejorando, caiga otro que los vuelva a contagiar a todos. Mas encima las señoras del aseo parece que nos tienen mala porque no han venido a limpiar y como no hay papelero se están empezando a acumular pañuelos desechables en cantidades casi indutriales… nuestra humilde bolsita ya no da abasto!!
Listo. Ese fue mi minuto de descarga y alegato contra las condiciones laborales.
Me carga alegar demasiado. Sé que es fácil caer en eso pero igual me carga. Nada más desagradable que esa gente que siempre busca y encuentra todo lo malo, en todo. Que la comida, que la gente, que la música, que estoy enfermo… cualquier cosa. Con mis amigas de la U conversábamos de esto el otro día, ¡todos conocemos alguien así!!… y la actitud se puede resumir en que hay gente que por extraños motivos no quiere ser feliz.. y lo consigue.
Ruego día a día no ser así. Si me ven en actitudes amargadas y favorecedoras de la desdicha please me avisan.
martes, mayo 24, 2005
martes, mayo 17, 2005
Déjanos tu currículum…
Uff.. apenas tengo un minuto para escribir, y la verdad ni siquiera lo tengo sino que me lo estoy inventando. Resumiendo puedo contar que ya no estoy en el Banco, sino en una empresa dueña de una torre de renombre. Estoy haciendo un proyecto “de papel” (lo cual nunca es malo), en una sala enana y calurosa, con 3 compañeros más. Mi jefe de proyecto es bastante agradable, y el equipo también, aunque medio trabajólicos los niños. Recuperé mi laptop y al fin puedo usar Messenger… De todos modos me aburro una enormidad y siguiendo con la decisión que tome hace un tiempo he empezado a revisar oportunidades laborales.
Se me había olvidado lo agotador que es. He ido ya a 2 entrevistas y es cansador. Primero, los test famosos esos de lógica y complete la figura, y cual numero sigue la serie… wacala. Después los sicologicos, que si acaso te sientes abandonado e incomprendido, si te gusta que todos te miren en una reunión o si has sentido ganas de matar a tu jefe… De ahí viene la peor parte… la entrevista. Hay varios tipos. Esta la del sicólogo que con 3 preguntas cree conocerte “Dime 3 fortalezas y debilidades”, “¿cómo te definirías?” “cual ha sido el mayor desafío en tu vida y como lo enfrentaste?”. También está la enfocada en la pega misma: “por qué debemos elegirte a ti y no a otro?”, “¿Que te motiva a postular al cargo?”, “¿dónde te ves en 5 años más?”, “Cuéntame acerca de tu experiencia en xxxxx?” “¿Cómo definirías yyyy?”
Y ahí estas tú, respondiendo una mezcla entre lo que realmente piensas y lo que sabes que debes contestar. No creo ser un postulante atractivo si les digo que por mi trabajaría de 10 a 16, o que no tengo idea ni siquiera de lo que haré en las vacaciones como para saber que quiero en 5 años… A eso súmale que estas nerviosa porque el asunto se demora más de lo previsto y de seguir así te vas a quedar además sin la pega actual, que puede no ser de maravillas pero salva para comer, carretear, ver películas pagar arriendo, autito y algunas escapadas a la playa.
Al final no se si lo que quiero es cambiarme de pega o no trabajar más. Never. A mi me gusta lo que hago, pero no me vuelve loca. Si tuviera la posibilidad de vivir dignamente sin trabajar lo haría sin el menor asco… y por mucho tiempo. O sea, si me pasas N millones yo no pongo una empresa… que lata. Yo meto la plata al banco y a vivir de los intereses mientras me rasco el ombligo se ha dicho. Que rentabilizar ni que nada... que carrera profesional ni que ocho cuartos...
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