martes, mayo 24, 2005

Shiny happy people

Nada como un fin de semana largo!!! Me fui a los molles el fin de semana con Azul. A última hora del viernes arrendamos una cabaña rogando que se pareciera a la de la foto y que no nos cagaran con la plata que depositamos para pagarla… Al final salió todo Ok. La cabaña era very nice, justo lo que queríamos. Tenía un living-comedor-cocina, una pieza enana y un baño, tele (sin cable), refrigerador, calefont y cocina. Quedaba cerca del Puquén y aprovechamos de pasar a Pichicuy y La Ballena. Súper. El mar estaba precioso, no hacia demasiado frío, poca gente y esa increíble sensación de llenar los pulmones de aire limpio y nuevo.

La lata es que tanta cosa linda y energizante se extraña aún más cuando llego a la pega. Estoy cayendo en la cuenta de que esta sala en la que estoy trabajando es un verdadero antro del resfrío: 4 personas, lleno de cajas con computadores, y lo peor… SIN VENTILACIÓN!! Pero somos una sala internacional pos oye: un coreano, un mexicano, una niña de valpo y yo, más los españoles que cada tanto aparecen pa echar la talla, invitarnos a almorzar o revisar la pega del mexicano. El resultado? Desde hace 1 semana que hay uno permanentemente resfriado, que propaga sus bichos al resto para que justo cuando se esté mejorando, caiga otro que los vuelva a contagiar a todos. Mas encima las señoras del aseo parece que nos tienen mala porque no han venido a limpiar y como no hay papelero se están empezando a acumular pañuelos desechables en cantidades casi indutriales… nuestra humilde bolsita ya no da abasto!!

Listo. Ese fue mi minuto de descarga y alegato contra las condiciones laborales.

Me carga alegar demasiado. Sé que es fácil caer en eso pero igual me carga. Nada más desagradable que esa gente que siempre busca y encuentra todo lo malo, en todo. Que la comida, que la gente, que la música, que estoy enfermo… cualquier cosa. Con mis amigas de la U conversábamos de esto el otro día, ¡todos conocemos alguien así!!… y la actitud se puede resumir en que hay gente que por extraños motivos no quiere ser feliz.. y lo consigue.
Ruego día a día no ser así. Si me ven en actitudes amargadas y favorecedoras de la desdicha please me avisan.

2 comentarios:

Polilla dijo...

Róbense una caja de resmas de papel o algo así que esté en desuso y jueguen a achuntarle con los papeles con moco!! O tírenlos por la Torre pa' bajo. By the way, es una experiencia alucinante subir la torre, te lo aseguro. Se ve todo lindo, el viento es impresionantemente fuerte y, aunque no lo creas, los celulares no funcionan arriba y no puedes compartir ese momento con nadie de los que siguen como hormiguitas abajo. No apto para los con vértigo. Hazlo!!
Besos.
xxx

Anónimo dijo...

Hola, caché tu blog saltando desde las páginas de distintos amigos y conocidos. Me gustaron harto tus historias pero quería comentarte mi sana envidia de tu fin de semana en los Molles. De chico iba habitualmente de vacaciones a esa - entonces - caleta de pescadores. Con el tiempo cambiaron mis destinos turisticos, pero de vez en cuando volviendo del norte hago un alto nostálgico y paso a visitar el lugar con su "taza de leche" y el magnifico "puquén"...claro que no podía faltar el negocio...ahora cobran por ir al puquén. Pero los Molles no pierde el encanto de su hermosa y extensa playa, que hacia la Ballena se va haciendo cada vez más brava. Sus roqueríos son un sueño para los que nos gusta ir a tirarle pensamientos al aire sobre las olas.
Gracias por darme este momento para un viaje virtual a Los Molles.